El Hotel Portrait Milano ha logrado convertir el servicio de desayuno en un motor de rentabilidad y una pieza clave para su posicionamiento en el competitivo sector de la hostelería de lujo. Reconocido con el premio al Mejor Desayuno en los Best Luxury Hotel Awards 2024, el establecimiento ha implementado un modelo innovador que va más allá de la mera oferta complementaria, convirtiendo esta primera comida del día en una experiencia gastronómica de alto nivel, accesible tanto para huéspedes como para el público local. Este éxito se basa en una cuidadosa planificación operativa, una propuesta culinaria de calidad y una decidida apuesta por la formación del personal, elementos que, en conjunto, han demostrado cómo el desayuno puede impactar directamente en los ingresos y la percepción de marca del hotel.
Durante la feria SIGEP, el equipo del Hotel Portrait Milano compartió los pilares de su estrategia en un 'showcooking' que permitió a los asistentes conocer de primera mano la filosofía detrás de su propuesta. La clave reside en considerar el desayuno no como un simple extra, sino como una herramienta estratégica capaz de generar ingresos significativos. Diego Cognetti, Director de Alimentos y Bebidas del hotel, enfatizó que el desayuno se ha consolidado como una de las experiencias culinarias más relevantes dentro del grupo Lungarno Collection. La apertura de este servicio a clientes no alojados ha sido fundamental, atrayendo a numerosos residentes de la ciudad y convirtiéndose en un punto de encuentro habitual para ellos.
Este modelo de negocio implica una operativa de alto volumen, especialmente durante los fines de semana, donde el hotel puede atender hasta 150 comensales. Esta capacidad, que combina huéspedes y clientes externos, requiere una gestión eficiente y una coordinación impecable entre el personal de cocina y sala. A pesar del gran número de servicios, el hotel mantiene un tiempo estimado de una hora por mesa, logrando una rotación controlada sin comprometer la sensación de exclusividad y el servicio de lujo que lo caracteriza. La reputación del hotel se ve directamente influenciada por la calidad del desayuno; si este no cumple con las expectativas de alto nivel, la experiencia general del huésped puede verse afectada, impactando en la fidelización y la percepción de marca.
El capital humano es un pilar fundamental en la ejecución de esta estrategia. El hotel cuenta con un equipo de aproximadamente 15 profesionales dedicados exclusivamente al servicio de desayuno, un número que ha crecido a medida que el proyecto se ha desarrollado. La formación continua del personal es esencial para anticipar las necesidades de los clientes, manejar perfiles diversos y atender requerimientos especiales como restricciones dietéticas o culturales, lo cual es crucial en un segmento de alta gama. Además, el grupo mantiene un riguroso control de la identidad visual, con un equipo especializado que asegura la coherencia entre el producto, la presentación y la marca del hotel. El chef ejecutivo de Pastelería, Cesare Murzilli, señaló que el éxito alcanzado se debe a una constante dinámica de mejora, donde cada día el equipo busca ajustar y perfeccionar aspectos del servicio para elevar continuamente la experiencia del cliente.
En síntesis, el Hotel Portrait Milano ha demostrado cómo el desayuno, concebido y gestionado con una visión estratégica, puede transformarse en una poderosa unidad de negocio. Al fusionar una oferta gastronómica excepcional, una operativa eficiente y un equipo altamente capacitado, el hotel no solo optimiza sus ingresos, sino que también fortalece su imagen y su atractivo tanto para sus huéspedes como para la clientela local, redefiniendo el papel de esta comida en la experiencia hotelera de lujo.